No suelo hablar mucho de juegos de mesa en el blog, pero desde luego no es porque juegue poco o porque no haya muchos ambientados en el universo de Lovecraft y compañía. Pues bien, lo que quiero hacer hoy es reseñar y comparar dos juegos de una temática casi idéntica y mecánicas bastante distintas. Uno de ellos, basado en los Mitos de Cthulhu, el otro con una ambientación de terror más genérica. Os hablo de Las Mansiones de la Locura y Betrayal at House on the Hill.
Locura
Las Mansiones de la Locura es un juego publicado en 2011 por Fantasy Flight Games y traducido al español unos meses después por Edge Entertainment. Se trata de su tercer juego basado en La Llamada de Cthulhu (contando el juego de cartas) y es una especie de Descent de Cthulhu: un juego en el que entre uno y cuatro investigadores se enfrentan con un Guardián y deben explorar una casa, encontrar pistas, resolver puzles y matar monstruos para derrotarle. En principio todo genial: miniaturas bastante decentes, ilustraciones excelentes, puzles originales e ingeniosos, buenas historias, objetos molones... El problema es que es un coñazo. Me explico: en primer lugar el juego sólo trae seis escenarios con tres posibles tramas cada uno, pero las distintas tramas de un mismo escenario no son tan diferentes, y además tal y como está concebido el juego, para crear tus propios escenarios tendrías que currarte también las correspondientes cartas de pista; en segundo lugar, y aun más importante, la mayoría de los escenarios están enormemente desequilibrados, normalmente en favor del guardián; en tercer lugar, el juego es demasiado largo, especialmente la fase de preparación, que es un verdadero bodrio para el Guardián. En mi opinión, pese a que está mucho más currado que por ejemplo El Símbolo Arcano, es el peor juego de Cthulhu de Fantasy Flight, el más aburrido.
Traición
Betrayal at House on the Hill es un juego publicado por Avalon Hill (actualmente filial de Wizards of the Coast, que a su vez es ahora filial de Hasbro) en 2004 (aunque la actual edición, la segunda, es de 2010) en el que entre 3 y 6 jugadores asumen el papel de investigadores que exploran una casa encantada. A diferencia de Las Mansiones de la Locura, aquí la casa se construye aleatoriamente según los jugadores la van explorando. Al entrar en la mayoría de las habitaciones por primera vez, los jugadores deben robar una carta, cuando esta carta es una carta de Profecía (Omen) se tiran los dados y si el resultado es menor que el número de cartas de Profecía en juego, se revela la maldición y uno de los investigadores se convierte en el Traidor (en la mayoría de los escenarios, no en todos), pasando los demás a ser Héroes. La identidad del traidor y el escenario a jugar se determinan en ese momento, en función de qué Profecía ha desatado la maldición y en qué casilla ha sido encontrada. El equilibrio depende mucho de la situación de los jugadores y del tablero en el momento en que se desvele la maldición y de la propia maldición en sí, pero generalmente no suele haber un bando claramente favorecido. En el fondo no es más que un "tiradados" en el que no hay mucho que pensar, y los componentes son algo cutres, pero es un juego rápido, divertido y muy muy variado.
Comparativa
A estas alturas ya está bastante claro con cuál de los dos juegos me quedo, pero voy a explicar un poco el por qué, y a analizar cuáles son a mi juicio las fortalezas y debilidades de uno y otro.
Las Mansiones de la Locura:
A favor:
- Es de Cthulhu.
- Componentes molones.
- Los puzles.
- Se tarda una eternidad en montar.
- Los investigadores pierden casi siempre.
- Pocos escenarios, y menos rejugables de lo que se pretende.
A favor:
- Es mucho más rápido (una partida puede durar poco más que el montaje de Las Mansiones).
- Hay muchos más escenarios (la friolera de cincuenta distintos), y en principio nadie los conoce antes de jugarlos.
- No pierde siempre el mismo bando, y todos son "jugadores", no hay una especie de master. De hecho, hay varios escenarios en los que ni siquiera hay un traidor.
- Los componentes son bastante cutres (miniaturas reguleras para los investigadores, contadores de cartón para los monstruos; claro que también hay muchos más monstruos distintos que en Las Mansiones).
- No es de Cthulhu, sino más bien de terror genérico, aunque hay que reconocer que en ese sentido es muy variado: hasta ahora he visto demonios, hombres lobo, zombies, la Muerte, una banshee, una araña gigante... En fin, en realidad no creo que ésta sea una pega seria.
Más rápido, más variado, más divertido (que es de lo que se trata) y, además, más barato. Eso sí, no está traducido al español, y ése puede ser un problema importante si resulta que el Traidor no habla inglés, porque sólo él puede leer las instrucciones del escenario en el libro del Traidor, aunque creo que hay traducciones de ambos libros en internet.
